Aprende a gestionar tu tiempo y olvídate de la procrastinación


Aprende a gestionar tu tiempo y olvídate de la procrastinación

Probablemente en algún momento de tu vida (o todos los días) has postergado tus proyectos u obligaciones, a veces, incluso, sin notarlo. En la mayoría de los casos esto sucede por estar pegado/a al teléfono, o realizando alguna otra tarea que no debería estar ocupando nuestro tiempo en ese momento. Si esto te ha pasado, ¡Bienvenido al club de los que tenemos "la ciencia exacta de perder el tiempo"!

En esta oportunidad, la Psicóloga Millenial, Isabel Eugenia Nieves @isabel.eugenia, explicó que los griegos desarrollaron dos conceptos para mostrarnos una línea de tiempo, llamados Cronos y Kairos. El primero se refiere al tiempo cronológico o secuencial que pasamos día a día (las 8 horas laborales, los 365 días del año), mientras que el segundo es ese momento indeterminado donde las cosas especiales suceden (un cumpleaños, un viaje, la lectura de un libro). Es por eso que la naturaleza de Cronos es cuantitativa, y la de Kairos cualitativa.

En muchos casos ocurre que -por ejemplo- tenemos una tarea que debe ser entregada en un tiempo límite de dos semanas, y nuestra respuesta casi inmediata es “luego lo hago, qué tanto”, entonces procrastinamos. Pero a medida que se acerca la fecha de entrega, empezamos a sentir pánico de no cumplir con lo establecido. Y es ahí cuando despertamos y nos ponemos en acción.

Y ojo, está molesta situación no solo aplica para cuestiones que tengan fecha límite, sino que también incluye todas las cosas que hacemos en nuestra vida; como llamar a la abuela, hacer ese curso que tanto queremos, ejercitarnos, capacitarnos con algún conocimiento, y un largo etcétera. Pero, ¿Por qué ocurre esto? ¿Será que todos somos un tanto irresponsables por naturaleza?

Según explica Nieves, esto sucede cuando alimentamos nuestra gratificación instantánea. Llámese así al auto-saboteo que nos hacemos al impedirnos cumplir con nuestra meta, por el hecho de hacer lo que nos satisface en el momento. Un ejemplo claro de ello: revisar nuestras redes sociales, ver televisión, chatear, llamar a alguien, entre muchas otras actividades.

Para fortuna de todos, Isabel considera que esto puede mejorarse según nuestra propia experiencia y colocándonos expectativas realistas. La clave para dejar de procrastinar, consiste en lograr balancear el tiempo lineal con el tiempo de disfrute. Por lo que, luego de hacer una parte de nuestro trabajo bien, o culminarlo por completo, es recomendable premiarnos haciendo lo que nos gusta durante periodos cortos de tiempo para despejarnos y luego continuar con el trabajo. De esta manera estaríamos equilibrando bastante bien la balanza con el tiempo Cairo y Kronos.

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